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Mascarada. El baile de las máscaras. 

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No es la generalidad, pero desgraciadamente la clase gobernante vive desconectada de la realidad que viven sus gobernados porque no la comparten, no les importa, no son para ellos más que un medio para obtener el poder y cubrirse bienes materiales en general.

DOBLE FILO

Mascarada. El baile de las máscaras


El baile de las máscaras

Inconciencia de clase



Por: Ismael Rojas Escobar

Para tener una mejor decisión el 4 de julio debemos saber dónde estamos parados y a dónde pertenecemos y así dejar de vivir en el engaño al que nos han llevado quienes quieren nuestros favores.
Por principio de cuenta sabemos que los demás habitantes de nuestra casa podrían ayudarnos en caso de necesitarlo, tal vez nuestros vecinos y los de la cuadra, el pueblo entero, porque compartimos aspectos en común y sabemos que en caso necesario podemos ir a tocar la puerta de alguien que vive a varias cuadras de distancia y tendríamos una respuesta positiva.
Es el sentido de comunidad el que nos respalda, el que nos hace salir al auxilio de alguien o pedir ayuda, o simplemente convivir. En un ejercicio simple vale la pena preguntarse si tenemos algo en común con los personajes que integran los grupos que quieren ocupar los cargos de gobierno. En lo personal me pregunto si alguno me recibiría en su sala y me daría trato de igual o me tomaría la llamada si quisiera saludarlo o pedirle algo: la respuesta obvia es no.
Es claro que la clase gobernante vive en su propia comunidad: están con quienes hacen negocios, acuerdos, con quienes respaldan sus iniciativas y hasta con quienes hacen sus actos de corrupción. A ellos se deben y a ellos pertenecen, no a la clase que gobiernan.
No es la generalidad, pero desgraciadamente la clase gobernante vive desconectada de la realidad que viven sus gobernados porque no la comparten, no les importa, no son para ellos más que un medio para obtener el poder y cubrirse bienes materiales en general.
Es curioso ver en cada campaña cómo furibundos fanáticos se desgañitan lazando porras a su candidato, lo sienten suyo, como si fue
Los han llevado a un sueño en el que de pronto, el futuro omnipotente Cesar, entra en su realidad y puede palparse en su mismo nivel, mientras que el “fan”, con un poco de esperanza, no puede llegar siquiera a verse vistiendo, comiendo o viajando, algo parecido a lo que hace su candidato, pero versión de tienda departamental de “pagos chiquitos”.
Esa realidad fabricada tiene presos a millones y millones de pobladores que aspiran a verse reflejados en sus candidatos, quienes por supuesto, son parte de la clase gobernante desde su nacimiento, por grupo o porque pudieron subir gracias a la escalera que le brindó un padrino.
Es profundamente patético ver cómo tantos apasionados defienden a personajes que nunca les abrirían las puertas de su casa porque simplemente no tienen nada en común, por el contrario, en la primera oportunidad les van a quitar sus oportunidades de desarrollo, tan simple, como es que prefieran robarse el dinero, antes que construirles un área verde y deportiva en su colonia, lo cual, está comprobado que ayuda a alejar a los jóvenes de la delincuencia: si, esos jóvenes son sus hijos señor votante del carismático candidato que tanto le quita el sueño y al que tanto protege.
Podrían muchos pensar que por ver spots, fotos, videos de los y las candidatas en situaciones comunes, como comprando galletas de animalito en el mercado –que ni de broma comerían-, saludando a la gente, visitando el Cosmovitral, corriendo en el Parque Naucalli, caminando con el pueblo, podrían pensar que son gente como ellos, que les gusta andar por esas calles sin pavimentar, en el transporte público, exponiéndose sin cámaras de por medio a la jungla cotidiana, pero siento decirle señor votante -porque así los ven, como simples votantes- que no es así: ellos no son parte de su realidad ni harán nada por cambiarla, pues son de otra comunidad a la que se deben y luchan por mantener.
Es otra comunidad, no es la suya, ni la mía, ni la de su vecino –a menos que viva en Los Encinos o La Herradura- .
Entonces reconociendo la triste o alegre realidad de cada quién –que para más de la mitad de la población mexiquense es peor que triste, es miserable-.
¿Qué es lo que debemos hacer?. La mejor medicina para este sueño al que nos llevan los profesionales del marketing político es la información certera, es decir, que tengamos los elementos suficientes para poder evaluar el pasado, los hechos actuales y lo que podemos esperar de cada candidato, en suma, lo que cada democracia debería aspirar: el voto informado.
Es urgente que la población recobre el sentido de comunidad, que sepa a qué estrato pertenece sin llegar a radicalismos, y que en esa medida trabaje por la integración social, y que los futuros candidatos que surjan de ahí, no se separen del objetivo fundamental que es el de servir a la población.
Ahora tan de moda la expresión “chairo”, hay que ver a esos “chairos” que defienden casi con su vida a sus futuros emperadores, que pidan ingresar al Club de Golf, o un asiento en alguna asamblea de Coparmex o mejor aún, en la Asociación Mexicana de Hombres de Negocios, o tal vez, si tienen suerte, en el Consejo Político dónde las mayorías no tienen voz, sólo unos cuantos juegan con el futuro de decenas de millones.
Lo más probable es que en muchos de estos casos sólo pueda acercarse como mesero y no porque crea que nunca se va a superar y conseguir mejores niveles de vida, sino porque estas son comunidades tan cerradas que ya tienen sus códigos y condicionantes para poderse considerar un igual, y no de ahora, sino desde hace muchas décadas.
A esas comunidades pertenecen la gran mayoría de la clase gobernante y a ellos se deben, no a usted señor votante: a usted sólo lo ven en elecciones o como una forma de legitimar la forma cómo obtienen recursos y como ejemplo, la historia de la Secretaría de Desarrollo Social y en general, la política social que se aplica en México desde épocas de Miguel de la Madrid y que proyectó como obra maestra del asistencialismo, Carlos Salinas de Gortari, entonces creador del Pronasol y su término clave: “solidaridad”.
Pregúntese entonces: ¿qué candidato me abriría la puerta de su casa?.
Llanto Tan mal ubicada se encuentra la prensa mexiquense, más precisamente la del Valle de Toluca, que al menos las dos más fuertes candidatas a la gubernatura mexiquense prefieren dar sus conferencias de prensa en la Ciudad de México y no en la capital del estado que pretenden gobernar.
Alegría Las calles, postes públicos y bardas por primera vez no “lucen” la propaganda electoral, agresiva a la vista, a la inteligencia de las personas y a la dignidad. Quedó atrás aquellos pendones y cintas que cubrían las calles de extremo a extremo y que al paso del tiempo sólo se convertían en basura de la que nadie se quería hacer cargo y que como las promesas de campaña, se las llevaba el viento.
Charada Isidro Pastor fue la pieza sacrificable de Eruviel Avila y se quedó en el camino. El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación lo neutralizó y lo mandó a la banca por no cumplir con las firmas necesarias. Es difícil saber si hubo alguna negociación en las altas esferas para eliminar al que se decía político independiente, ya que estaba causando estragos a la campaña de Alfredo del Mazo Maza por compartir clientela electoral.
De ser cierta la versión, habrá que esperar para conocer la reacción del otrora poderoso líder del PRI.


 

 

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