fbpx
Eruviel en seguridad: el Pilar 3 del Plan de Gobierno se hizo añicos
agosto 2, 2017
Mascarada El Baile de las Máscaras
agosto 4, 2017

Mascarada El Baile de las Máscaras

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Confiar en las instituciones o abrir los ojos a la realidad.

Primera parte

DOBLE FILO

Mascarada El Baile de las Máscaras


Por: Ismael Rojas Escobar









Confiar en las instituciones o abrir los ojos a la realidad
Primera parte

Sin afán de demeritar a nadie, se ha preguntado: ¿usted cree en las instituciones oficiales?. Independientemente de la respuesta las estructuras de gobierno sufren el profundo desgaste que les dejan el pésimo manejo de sus titulares a lo largo del tiempo.

El INEGI recientemente fue motivo de cuestionamientos porque el presidente Enrique Peña se aferró a colocar a Paloma Merodio como vicepresidenta del Instituto, pese a que mintió en su currículum y no reunía los méritos académicos suficientes conforme a la normatividad.

El otro desgarriate del INEGI fue tratar de maquillar la pobreza presentando resultados de un estudio en la que la metodología fue nueva y dejó muchas dudas.
Otra de las instituciones que han sufrido una caída estrepitosa en su credibilidad, es el INE –antes IFE-. Aquel momento en el que Woldemberg logró sacar una elección sin muchos conflictos en el 2000 dio nivel moral al organismo: 17 años después y tras una cadena de enormes tropiezos, la gente no confía y hasta lo repudia.

Sería necio hacer un ranking de los que mejor imagen tienen porque también tendrían escándalos recientes y pasados, así como un dudoso futuro por la forma como los operan, y es que no hay quien se salve, como el DIF Nacional, institución nacida en 1977 y que tiene como orígenes en programas como el Gota de Leche fundado después de la revolución, a la fecha arrastra un gran desprestigio por sus malos manejos en los tres niveles de gobierno.

Las instituciones del sector policial, de investigación y de impartición de justicia tienen una imagen que no está en los suelos, sino más abajo, en el subsuelo, entre lo más oscuro, y sin caer en lo religioso, podría catalogarse de infernal por la suma de agravios contra el pueblo mexicano en la última década –para no irnos más atrás-.

En suma, son instituciones que investigan y encarcelan al débil –muchas veces inocente- y que protegen a los mafiosos, a los de cuello blanco y a los que operan desde el mismo gobierno. A unos todo el peso de la ley, a los demás gracia y soporte para mantener un fuerte y añejo aparato de corrupción.

Así podemos analizar secretarías como las de Gobernación, Salud, Educación, Medio Ambiente, Comunicaciones y Transportes, las de asuntos agrarios, Función Pública, etcétera, y no va a haber una que no cuente con un historial reciente de escándalos de corrupción y malos manejos.

Diversos analistas cuestionan desde hace tiempo la validez de la existencia del Estado porque ha incumplido con su principal fin: brindar seguridad y proporcionar los elementos que ayuden al desarrollo personal y colectivo.

Es frecuente que muchas personas defiendan al gobierno, sus instituciones y a quienes los manejan, pero llama la atención como apechugan cuando tienen que hacer un trámite fácil que hacen difícil, pagar combustibles y servicios caros y de mala calidad, vivir el viacrucis de solicitar los servicios del IMSS, ISSEMYM, ISSSTE o de la SS, entre otros, y ni se mencione caer en el ministerio público en donde al agraviado lo hacen pasar por una serie de penurias, mientras ven con dolor como el delincuente libra todo con facilidad.

No entiendo su masoquismo. Si sufren todas estas situaciones, por qué defienden con estoicismo a una serie de gobiernos ineptos: no cuestionan, tal vez sólo se quejan en la intimidad de sus casas, con sus esposas e hijos.

Me asusta la forma cómo aguantan y defienden a las instituciones; me hacen pensar por momentos que estoy equivocado, que mis años en el periodismo me hicieron alucinar problemas falsos y que debo abrir los ojos y aceptar que vivo en Suiza.

No podemos confiar ni en el personaje que da fe que todo sea legal, pero eso lo seguimos comentando la siguiente semana.

Llanto
Más de medio centenar de periodistas espiados en sus teléfonos con un software altamente invasivo + el gobierno compró ese software + costó una fortuna + lo compraron a un dos personas que crearon una empresa falsa + el domicilio estaba en una barranca + la federación niega todo = otra tragedia en el país del no pasa nada.

Alegría
Reclusas de los penales mexiquenses pintaron en sus rostros de nuevo una sonrisa carmín, calzaron tacones y vistieron diseños exclusivos para coronarse como Miss Belleza Cautiva 2017. Demostraron sus ganas de volver a vivir.

Charada
El Tribunal Electoral del Estado de México sólo anuló sólo 79 casillas. Así cualquiera gana una elección

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *