fbpx
¿Dos millones de personas tuvieron acceso a la salud en gobierno de Eruviel?
septiembre 4, 2017
Ocurrencias “En Grande”, los desatinos de un sexenio
septiembre 4, 2017

Cogito Ergo Sum

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

 

Sólo alguien ciudadano va a entender las necesidades y vicisitudes de los ciudadanos

DOBLE FILO

Cogito Ergo Sum


Por: Héctor Castañeda







La esperanza independiente

Parte 1: Kumamoto
Ya en alguna entrega pasada había escrito acerca de cómo las pasadas elecciones del 4 de junio eran la ocasión ideal para canalizar todo el descontento ciudadano de manera positiva, a través de un candidato independiente que estuviese libre de ataduras partidistas.

También escribí en dicha intervención que esa esperanza se desmoronó cuando nos dimos cuenta de que el candidato independiente, Teresa Castell, tuvo un desempeño más que mediocre en campaña, lanzando acusaciones en lugar de propuestas.

Soy de la fuerte convicción de que sólo alguien ciudadano va a entender las necesidades y vicisitudes de los ciudadanos.

Alguien a quien las corruptoras garras del poder no hayan logrado aún doblegar su moral.

Alguien como José Pedro Kumamoto Aguilar, legislador del Distrito 10 de Jalisco.

Este joven de 27, en 2015 logró algo que mucha gente jamás contemplaría a tal nivel en la participación política del país: ser l primer candidato independiente en ganar una elección para ocupar un puesto de representación popular en Jalisco. Con más de 50 000 votos a su favor, más que los que recibió cualquier partido político. Una muestra del hartazgo social canalizado de forma positiva.

Nada más llegar al congreso, “Kuma”, como le dicen de cariño, se redujo a sí mismo el 70% de su sueldo, cosa que puede comprobarse en esta liga . Ha sido el principal impulsor, a la par de su equipo, de iniciativas como #SinVotoNohayDinero, iniciativa que, después de dos años de luchas legales y legislativas, adquirió la semana pasada la característica de constitucional, en colaboración con otro excelente independiente, el diputado federal Manuel Clouthier Carrillo.

Gracias a esta iniciativa, los partidos políticos precisarán trabajar realmente para obtener esos votos, pues equivalen a la partida presupuestal que se les otorgará. No es casualidad que esta iniciativa ataque a partidos rémoras y parasitarios como el PVEM o el PT, y que justo este primer partido haya intentado impugnarla. Una iniciativa que nada más en Jalisco proyecta un ahorro de más de 2,000,000,000 de pesos al año.

En términos simples, en dos años ha logrado más Kumamoto de lo que la clase política ha pretendido lograr en 100.

Aún humilde y aún comprometido, es la clase de persona que hace menos de un mes asaltaron en Guadalajara, con apenas 100 pesos en mano y su celular. Ayer, y probablemente envalentonado por la serie de victorias importantes que ha amasado en dos años, anunció durante el congreso La Ocupación, su intención de buscar una senaduría. No podría ser en mejor momento, a mi humilde parecer.

Es el único político que puedo nombrar en este momento que ha hecho las cosas bien, y claro que es válido buscar repetir esa nueva ola de progreso y cambio desde otros frentes. Sin dividirnos, sin desfalcar dinero del erario, sin señalar mafias potentadas, sin discursos soporíferos.

Sin embargo, una observación que me atrevería a darle al señor Kumamoto es que también debe amasar una generación nueva de políticos independientes. Aquí en el Estado de México ya está la iniciativa #Somos125, que pretende asesorar a gente que busque un puesto por elección popular para no ser desanimada por los obstáculos tan ridículos que impone la legislación electoral, y que privilegia más a partidos que a ciudadanos.

Sí, hay espurios independientes que manchan el nombre de la ciudadanía como Jaime Rodríguez, gobernador de Nuevo León, o la ahora independiente Eva Cadena, otrora “recaudadora” morenista de López Obrador, pero también tenemos Kumamotos y Clouthiers. Es cuestión de buscarlos e incentivar que sean la representación de la ciudadanía, sin colores ni filias partidistas que tantísimo daño nos han hecho en la historia contemporánea mexicana.

Kumamoto acaba de demostrar que son una opción real ante la duda de por quién votar. No se trata de votar por Morena o PAN o PRD sólo por la apatía de pensar “son el menos peor”. Hay independientes capaces, pero necesitan de nosotros los ciudadanos.

En una futura secuela de esta columna, veremos a los independientes que van “por la grande”, y veremos ahí también que hay buenos y malos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *