fbpx
Miles de toluqueños se unen al cuidado del planeta con ToluFest Juventud Ecológica
febrero 13, 2018
Reconoce alcalde acciones en materia de seguridad
febrero 13, 2018

Cogito Ergo Sum

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

 

Lo peor no ha hecho más que empezar

DOBLE FILO

Cogito Ergo Sum


Por: Héctor Castañeda






Lo que las precampañas nos dejaron

Pues recién terminaron las precampañas. ¿Qué, creyó usted que Meade le hablaba a usted, aunque no fuese militante del PRI? Si usted consideró que AMLO, Anaya o Meade estaban diciéndole a usted que debería de votar por ellos, tiene usted toda la razón. Desde el principio estaban buscando su voto. ¿Cómo es posible si aún no inician formalmente las campañas? Por el mensajito de “mensaje dirigido a los militantes del partido”.

En teoría no estaban haciendo algo ilegal o fuera de los lineamientos del INE. En teoría. Como si no existieran comunicados internos, vaya, como si no hubiera grupos de WhatsApp de tal o cual partido.

Desde ahorita le estuvieron viendo la cara todos los partidos a todos ustedes.

La autoridad electoral solo sirve para burlarse de ella. Lo ha demostrado el PVEM acumulando multa tras multa, lo ha demostrado AMLO haciendo campaña durante más de 12 años, lo ha demostrado el PRI usando programas sociales.

Y pensándolo fríamente, ¿qué otro mensaje podrían proyectar esos partidos? Desde ya existió una simulación democrática. Las tres grandes potencias políticas sólo tuvieron un precandidato cada una. No hubo competencia interna, ni capacidad de elección.

Parecería que fue una pérdida de tiempo y dinero tremenda -ya en este portal había realizado un balance de qué se podría comprar usted con lo que se les da a los partidos para las elecciones-, pero tras un proceso de enfriamiento mental y una vez digerida toda la basura que tuvimos que tragar, las precampañas nos dejaron un par de puntos interesantes.

Comencemos con el puntero de las encuestas y candidato más añejo aquí. Es difícil determinar desde qué punto empezó la precampaña de López Obrador, pero en lo más reciente fue su cambio de fórmula ante la guerra sucia. Ante la sospecha, a mi parecer bastante razonable, de injerencia rusa y venezolana para beneficiar a AMLO en las elecciones, el de Macuspana logró sortear una probable crisis en su candidatura con humor y sarcasmo. “Andrés Manuelovich” logró transformar en meme las sospechas y logró que se perdiera la atención a las mismas.

No duró mucho esa imagen del candidato afable, pues bastó una columna bastante acertada de Jesús Silva-Herzog para que volviera a hacer lo que más y mejor sabe hacer: evitar el debate y reemplazarlo con descalificaciones y argumentos ad hominem. En la afrenta terminaron involucrados León Krauze, quien también se llevó descalificaciones y hasta comentarios anti semitas por parte de los seguidores de AMLO, y Denisse Dresser quien recientemente le respondió en una columna para Reforma titulada “Andrés Manuel 1.0”

Ricardo Anaya, el último en ser “destapado” logró avanzar mucho en las encuestas para situarse en segundo lugar. Mucha de la ayuda de precampaña vino de su aliado, Movimiento Ciudadano, quienes lograron hacer una canción viral gracias al ritmo y carisma del niño huichol Yuawi. Por un par de días la campaña de López Obrador pasó a segundo término. Pero el mismo Anaya también se “presentó en sociedad” mediante frases y acciones suyas que terminaron volviéndose meme, como “las hazañas de Anaya”, trending topic en Twitter que hacía mofa de los intentos del panista por presentarse como hombre de pueblo, llevando a sus hijos a la escuela y tocando guitarra con el mencionado Yuawi. Y cómo olvidar el famoso “it’s insulting and unacceptable” que Anaya le dedicó a Donald Trump, y que también se volvió meme.

En cuanto a José Antonio Meade, el candidato del PRI que no es priísta, pero se la pasa tirándole flores al partido y disculpándose por los incontables errores del PRI, pasó sin pena ni gloria, más allá de una muy extraña selfie a ojo de gusano que se volvió meme. Mucho de esa impopularidad, evidentemente, viene del descontento para con el pésimo gobierno priísta.

Para esto sirvieron las precampañas, para conocerlos y ver qué tan malas opciones son todos. Lo que sigue es aún peor, el bombardeo obsceno y constante, toneladas de guerra sucia, descalificativos y gente hambrienta de poder.

Lo peor no ha hecho más que empezar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *