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Cierra México año mortífero para periodistas

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Otra vez

PERIODISMO DE PAZ

Cierra México año mortífero para periodistas




Nuevamente México es el país que no se encuentra en guerra más peligroso para hacer periodismo, y el tercero más peligroso del mundo, de acuerdo con el balance anual de la organización Reporteros Sin Fronteras.




En su edición 2018, la organización resume que “Patria de los cárteles de la droga, México sigue siendo uno de los países más mortíferos del mundo para los medios de comunicación. Si los periodistas cubren temas relacionados con la corrupción de las autoridades (sobre todo los gobiernos locales) o con el crimen organizado, padecen intimidaciones, agresiones, pueden ser asesinados a sangre fría. Numerosos periodistas han desaparecido en el país; muchos otros se han visto obligados a exiliarse para ponerse a salvo. La impunidad, que se explica por la corrupción generalizada que reina en el país, alcanza niveles récord y alimenta el círculo vicioso de la violencia”.

En este año, nueve periodistas fueron asesinados en México, solo detrás de Siria, con 11 casos y en medio una guerra civil desde 2011, y Afganistán, con 15 asesinatos y que se encuentra en proceso de pacificación aún con soldados estadounidenses en su territorio. Son los únicos países que superan a México en ser riesgo para la libertad de prensa.

Como ejemplos, Reporteros Sin Fronteras citan los asesinatos de Rubén Pat en Quintana Roo, a pesar de que había solicitado medidas de protección urgentes a las autoridades, quienes le otorgaron un ‘botón de pánico’ y un GPS. Fue asesinado el 24 de julio de este año, un mes después de que fuera asesinado otro periodista del mismo medio de comunicación (Playa News Aquí y Ahora), José Guadalupe Chan Dzib, de origen peruano.

Igualmente, el 21 de septiembre fue asesinado en el estado de Chiapas el periodista Mario Leonel Gómez Sánchez, individuos que circulaban en motocicleta le dispararon en plena calle.

También ejemplifica el caso de Agustín Silva Vázquez, de 22 años de edad, quien trabajaba en la sección policíaca del diario oaxaqueño El Sol del Istmo, y desapareció el 21 de enero de este año. A la fecha, no se sabe su paradero.

Otros casos de periodistas asesinados, que Reporteros Sin Fronteras no cita, son José Gerardo Martínez, colaborador de El Universal y asesinado el 6 de enero durante un asalto en el sur de la Ciudad de México; Carlos Domínguez, de Tamaulipas, quien fue apuñalado 24 veces el 13 de enero. Hay seis detenidos y vinculados a proceso por el crimen, tres de ellos son periodistas y uno más es familiar de Carlos Canturosas, ex aspirante de Morena a la alcaldía de Nuevo Laredo.

Otro caso fue el de Leobardo Vázquez, del periódico digital Enlace Informativo Regional, quien fue asesinado a balazos el 21 de marzo en Veracruz. Alicia Díaz González, otra periodista que colaboraba para El Financiero, fue asesinada a golpes en su casa en Monterrey, Nuevo León. En este crimen se procesó a un individuo y al ex esposo de la periodista, por lo que el asesinato además fue feminicidio.

Se encuentra también el caso de Juan Carlos Huerta, conductor del programa radiofónico Sin Reservas, en el estado de Tabasco, asesinado a balazos en su vehículo el 15 de mayo. Otro caso en Tamaulipas fue el de Héctor González Antonio, corresponsal de Grupo Imagen y asesinado a golpes. el 29 de mayo en Ciudad Victoria. En Juchitán, Oaxaca, fue asesinada a balazos María del Sol Cruz Jarquín, hija de la también periodista Soledad Jarquín, el 2 de junio.

Especialmente cruel fue el asesinato del periodista Luis Pérez García, de 80 años, en su domicilio en la Ciudad de México, muerto a golpes e incendiado. Pérez García era director de la revista “Encuesta de Hoy”.

El 29 de agosto, nuevamente en Quintana Roo, fue asesinado el camarógrafo y reportero del Canal 10 de Cancún, Javier Enrique Rodríguez Valladares. Mario Gómez, reportero de El Heraldo de Chiapas, fue asesinado afuera de su casa el 21 de septiembre.

Una semana después, en Taxco, Guerrero, el periodista y locutor del Sistema de Radio y Televisión de Guerrero Arturo “DJ Pikachu” Porcayo fue atacado a balazos. Otro caso, igual en Guerrero, y también hacia un locutor del mencionado Sistema de Radio y Televisión fue a Gabriel Soriano, asesinado en Acapulco el 24 de octubre justo después de transmitir el informe de gobierno de Héctor Astudillo.

El 3 de diciembre, el periodista de nota roja y ex candidato a regidor por Morena, Jesús Alejandro Márquez Jiménez, fue encontrado muerto en Tepic, Nayarit. El pasado 6 de diciembre, Diego García Corona, reportero del semanario Morelos, fue asesinado en su automóvil en Ecatepec.

Como se puede observar, las cifras de Reporteros Sin Fronteras aún se encuentran desactualizadas ante los homicidios a periodistas y comunicadores. De hecho, en su sección de Depredadores aún se encuentra el grupo criminal de Los Zetas como único ejemplo de amenaza a periodistas en México.

Aún con ello, el país ocupa el puesto número 147 en libertad de prensa, mismo sitio que ocupó en 2017. Es el segundo país, después de Cuba, con peores condiciones para el periodismo en el continente americano, con peor calificación incluso que Venezuela, Honduras, y Colombia.

 

Por: Tere Montaño


 

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