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Justicia para Fernanda, la otra “Mariana Lima” de Edomex

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También torturan y asesinan a sus dos hermanos que exigían justicia

 

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Justicia para Fernanda, la otra “Mariana Lima” de Edomex



Fernanda Sánchez Velarde ya está muerta, sin embargo su asesinato podría ser considerado la réplica, casi exacta del caso “Mariana Lima”, el emblemático feminicidio del Estado de México que retumbó en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y que fincó precedente nacional para la investigación de los asesinatos de mujeres en México.




No obstante y a diferencia de Mariana, el caso de Fernanda, a quién también se pretendió pasar como suicida, sigue impune y revictimizada una y mil veces cada día a través de su madre, padre, hija y hermanos ausentes, quienes también fueron torturados y asesinados, estos dos últimos, por exigir justicia.

Fernanda Sánchez Velarde tenía 18 años, cuando su esposo la asesino a golpes, la colgó y después le cortó las venas, intentando que su muerte pasara como suicidio, en un terrible símil de lo que ocurrió a Mariana Lima, ultimada en condiciones similares por su esposo en 2010, un policía judicial de nombre Julio Ballinas, que por muchos años gozo de impunidad e incluso del encubrimiento oficial.

Casi de la misma forma, la muerte de Fernanda –ocurrida en 2014- fue inicialmente tipificada como “suicidio”. “El día de su muerte, la joven de solo 18 años estaba colgada de un lazo atado a una cadena, con las piernas abiertas, el rostro deforme a causa de los golpes, con heridas profundas de varios centímetros y con las rodillas laceradas”, señalan la nota del portal zocalo.com.mx que retomó el caso, y en donde se consigna que la muerte, no era compatible con un caso de suicidio.

Tras su deceso y las inconsistencias que rodearon el caso desde el mismo día de su muerte, la madre de Fernanda, María Magdalena Velarde Tepoz y sus hermanos –asesinados años después- presionaron un par de años para que la carpeta fue reclasificada a homicidio. Punto. De entonces a la fecha la investigación no avanza, sigue inamovible y sin visos de que avance en ningún sentido, pues también, como ocurrió en el caso de Mariana Lima, hay personal ministerial que tiene vínculos con la familia del presunto homicida, el esposo, quien nunca ha sido detenido, ni siquiera como sospechoso e identificado como Led Clemente Sandoval.

Al paso del tiempo, desde que ocurrió el crimen en Cuautitlán Izcalli, Magda y su familia, han tenido que pagar costos muy altos, en la búsqueda de justicia..

Casi tres años después del crimen, los dos hijos mayores de Magda, hermanos de Fernanda, de nombres Daniel y José Alberto, entonces de 24 y 26 años de edad, fueron asesinados, después de varias amenazas de muerte que finalmente se cumplieron. Ya había sido desplazada la familia completa por la violencia y acoso de que eran víctimas.

Los hijos de Magda fueron “levantados” y torturados hasta la muerte, según narra en sus propias palabras, mientras a las puertas del Salón Benito Juárez del Congreso Local, activistas y diputadas, realizan un segundo foro, o tercero, para continuar diagnosticando lo que todos ya sabemos... quizá sea hora de pasar a la acción.

Tras el asesinato de Mariana, devinieron los homicidios de sus hermanos, dejando en la horfandad a otros tres menores, actualmente de 7, 8 y 9 años de edad, mientras que la hija de Fernanda ya cumplió los seis años, sin dejar de lado que cuando fue asesinada a golpes, estaba embarazada; los hermanos Sánchez, fueron asesinados en mayo del 2017, cuando regresaron a Cuautitlán Izalli.

“Acabaron con mi familia, ya no tengo hijos, me mataron a todos”.

Por eso Magda acude a estos foros escucha con un dejo de hartazgo. Su voz es casi imperceptible. El dolor de las pérdidas, una tras otra, la han consumido literalmente. Es pequeña de estatura, y anda entre los pasillos del Congreso Local, encorvada ligeramente, pero alerta de su hija-nieta que la acompaña en esta ocasión.

Dice que en la comisión de víctimas le han dicho que no tiene derecho a despensa, ni a becas para sus nietos. Que ella no tiene derecho “a nada”.

Le dan mil 500 pesos –a veces- para solventar gastos de traslados que tengan que ver con la justicia que nadie le da y encima tiene que “comprobar” su aplicación, “cómo si las combis, el pesero o el metro te diera facturas”, acusa, ya desesperada ante el colmo de la indolencia oficial.

Le pregunto quién le paga sus gastos de abogado... dice que el Observatorio Ciudadano del Feminicidio la ayuda, pero... hace muecas, como dudando de entre hablar o no, aunque reconoce que tampoco hay gran avance.

Y ¿qué le pide a las autoridades?, le pregunto casi al final, no sin conocer que con trabajos está sacando adelante a cuatro hijos-nietos, que pario casi de golpe en menos de tres años, hoy con 5, 7, 8 y 9 años de edad.

-Qué me escuche el presidente Andrés Manuel López Obrador, que vea que estoy aquí, que existo, que pido justicia, que aquí estoy-, insiste, mientras levanta el rostro y mira por segundos de frente a la cámara.


 

Por: Tere Montaño


 

2 Comments

  1. Led Clemente Sandoval dice:

    Buenas tardes Sra. Tere Montaño

    Sobre la nota me gustaria que me otorgara el derecho de replica.

    Ya que yo eh guardado silencio, por respeto tanto a mi hijo como a Fernanda quien fuera mi esposa.

    Pero no voy a permitir que la Sra. Magdalena, siga difamando a mi persona y a mi familia.

    Gracias

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