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El Tren Maya: ¿y los durmientes Sr. Presidente?

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Expertos proponen uso de durmientes de madera para construcción del tren

NOTICIAS

El Tren Maya: ¿y los durmientes Sr. Presidente?




17 de octubre de 2019

Dr. Jorge Antonio Torres Pérez ; Dr. Zazil Ha Muic kac García Trujillo ; M.C. Victoria Santos Jiménez e Ing. José Antonio Arreola Palacios

1. “llueva, truene o relampaguee, se va a construir el Tren Maya”

El presidente Andrés Manuel López Obrador, declaró: “Llueva, truene o relampaguee, se va a construir el Tren Maya, lo quieran o no lo quieran”. A su vez Fonatur anunció que en diciembre se emitirán cuatro licitaciones por un monto total de cuatro a cinco mil millones de dólares y se espera que para abril del 2020 comience la obra civil, esto significa que la demanda de durmientes es un hecho.

El abasto de durmientes para el Tren Maya es una oportunidad del gobierno para dar una prueba palpable que demuestre que su propósito declarado de “crear oportunidades laborables para mejorar la calidad de vida de los habitantes (locales). Generando una derrama económica local, creando y distribuyendo la riqueza a lo largo de la península. La principal rentabilidad es el bienestar social. Las personas locales son la prioridad del Tren Maya, su calidad de vida mejorará con medidas ambientales, servicios, respeto a sus culturas y oportunidades de trabajo”, es verdad y no solo un discurso político. Si el suministro de los durmientes se asigna a una empresa privada nacional o extranjera los recursos financieros pasarán a estos consorcios, dejando fuera la participación y beneficio para los ejidos forestales que por más de 37 años han manejado sustentablemente su selva, cuidándola, protegiéndola y conservando la riqueza de biodiversidad que en ella habita.

2.¿Por qué usar durmientes de madera y no de hormigón?

De acuerdo con Ingeniería de Detalle proyecto extensión Biotren a Coronel, que realizó el análisis comparativo técnico – económico entre vías en base a durmientes de madera u hormigón en 2013, indica que se deberán tener en cuenta no sólo los durmientes utilizados, sino el resto de los elementos de la vía: espesor y cantidad de balasto y la diferencia de los costos de mantenimiento de la vía (EFE – Idom,2013). De acuerdo a su análisis el costo de construcción y mantenimiento para un kilómetro de vía durante la vida útil de 30 años, resulta menor con durmiente de madera que con durmiente de hormigón. A partir del año 30 hasta los 60 años de vida útil del durmiente de hormigón, los costos de vía con durmiente de ambos materiales son muy similares. La vía con durmiente de madera tiene un menor costo inicial por ser más barata que la de hormigón. De acuerdo con el Valor Actual Neto (VAN), sensibilizando la vida útil de los durmientes de madera a 30 años y los durmientes de hormigón a 60 años, con una tasa de descuento del 6%, reporta que la diferencia del VAN entre durmientes de madera y durmientes de hormigón es solamente del 0.63 %, prácticamente son iguales (EFE – Idom,2013). Esta es una evidencia de que la diferencia de construir la vía férrea con durmientes de madera y hormigón es poco significativa desde el punto de vista económico.

Los durmientes de madera presentas muchas ventajas resaltando las siguientes: Se producen con recursos naturales renovables, con árboles que han capturado carbono y al ser transformado en durmientes lo mantienen secuestrado y al aprovechar el arbolado se promueve la regeneración para que nuevo arbolado capture más carbono. Menor costo en relación al durmiente de hormigón. Gran elasticidad y resistencia a todos los esfuerzos, incluso los más grandes en los choques. Rodamiento suave y silencioso y una gran seguridad, tanto en los pequeños accidentes como en los provocados a altas velocidades. Gran aislamiento eléctrico, lo que hace innecesarias instalaciones suplementarias costosas. Pequeño porcentaje de roturas en el caso de descarrilamientos y fácil y total recuperación de la mayor parte de las averiadas. Gran duración, que tiende a aumentar con el empleo de antisépticos y conservadores cada vez más eficaces y de sistemas de sujeción del riel. Experiencias de más de un siglo de duración con respecto a su comportamiento en la vía. Sus desventajas son: su vida media es menor que la durmiente de hormigón. La clavazón pierde con el tiempo su efectividad.

Los durmientes de hormigón presentan baja elasticidad que da lugar a una viga rígida. En relación al aislamiento eléctrico, requiere de elementos aislantes, lo que aumenta su costo considerablemente. Al presentarse accidentes este presenta de mediana a alta destrucción. Su costo es superior en un 30 % con respecto al de madera. Su ventaja es la duración de vida útil, que supera al durmiente de madera, aunque las especies de maderas tropicales utilizadas han demostrado una vida útil centenaria.

3.Las organizaciones de productores forestales y la producción de durmientes.

Aproximadamente desde hace más de 20 años ya no se aprovecha madera para durmientes en el estado de Quintana Roo. Tanto el estado de Campeche como Quintana Roo jugaron un papel importante en el abasto de durmientes a Ferrocarriles Nacionales. Los volúmenes y número de árboles aprovechados no afecto la estructura y composición de la selva, como se demuestra con los datos de inventario en los programas de manejo forestal autorizados por la SEMARNAT. La selva se ha conservado y protegido como resultado del manejo que las organizaciones han hecho bajo la forestaría comunitaria.

Desde 1983 se implementó el Plan Piloto Forestal (PPF) en el estado de Quintana Roo como estrategia gubernamental para regular los aprovechamientos comunitarios, declarando Áreas Forestales Permanentes (AFP), exclusivamente para manejo forestal. Esta estrategia ayudó a la conservación de más de 500 mil hectáreas (ha) en todo el estado, que hasta la fecha existen. En el estado hay diferentes organizaciones de productores forestales con 138 ejidos, que concentran más de 1.69 millones de ha de dotación, 14,345 productores y 743,719 ha de AFP. La experiencia en manejo forestal comunitario ha acumulado 37 años. Se han realizado estudios que indican que el aprovechamiento de estos ejidos es sustentable. Los volúmenes de especies de maderas duras tropicales para durmientes no han sido aprovechadas, ya que su mercado es limitado y tiene un potencial para abastecer los durmientes que el Tren Maya requiere.



La organización “Alianza Selva Maya de Quintana Roo UE de RL” (UEASM) integrada por cinco ejidos responsables del manejo forestal desde 1983. En su conjunto tienen 215,434 ha, de las cuales 113,000 ha están bajo manejo forestal sustentable y 66,321 ha certificadas bajo estándares internacionales de la FSC. En conjunto con otros ejidos se tienen 215 mil ha de selva certificadas con manejo sustentable (Santos J. 2010). Otro ejemplo es la Organización de Ejidos Productores Forestales de la Zona Maya (OEPFZM) que integra a 14 ejidos, con 229,750 ha de AFP. Los ejidos organizados reconocen la necesidad de agruparse para enfrentar los nuevos retos que implica la certificación del manejo forestal, el acceso a los mercados con madera legal y la defensa de la forestaría comunitaria como modo de vida rural y alternativa probada de conservación de la selva.

Las cifras sobre los volúmenes que se están aprovechando en el estado son demasiado bajas, si se considera que el Inventario Nacional Forestal ha estimado la existencia de madera en la entidad por el orden de los 134.4 millones de m3 rollo, volumen que, dividido entre los 75 años del turno, arroja un volumen anual de 1.792 millones de m3 rollo (CAPMM, 2007, citado por Santos J. 2010), cifra muy lejana del volumen que se está aprovechando en la actualidad. De acuerdo con datos de inventario forestal de diferentes ejidos, se estima un potencial de al menos 10 durmientes por ha, considerando 300 mil ha de selva con manejo sustentable, la posibilidad de abasto sería de 3 millones de durmientes.

Con referencia a la Norma Oficial Mexicana NOM-056-SCT2-2016 (Diario Oficial de la federación, viernes 26 de mayo de 2017), para durmientes de madera, existen cuando menos nueve especies con potencial para abastecer durmientes al Tren Maya. Ninguna de ellas se encuentra en la NOM- 059, ni citadas en CITES.

Considerando los tramos selva 2, caribe 1 y caribe 2 con un total de 640 km y 1800 durmientes por kilómetro de vía (Martínez y Agosta, 2008), se requerirían 1.152 millones de durmientes para su construcción. En promedio, cada ejido podría abastecer, sin ningún problema, entre 10,000 a 20,000 durmientes anualmente, porque tienen los recursos naturales y experiencia en esta actividad que desarrollaron por más de treinta años cuando abastecían a Ferrocarriles Nacionales.

El manejo forestal sustentable que por más de 35 años se ha aplicado, ha dividido el arbolado que conforma la estructura la selva en cuatro categorías, relacionadas con su estado de desarrollo: Regeneración, Repoblado, Reserva y Cortable. De acuerdo a los inventarios forestales de diferentes ejidos, en términos cuantitativos, el aprovechamiento de las especies para producir durmientes sería del 30% de las existencias maderables cortables, lo que representa solamente el 14 % del número de árboles por hectárea, con un diámetro mínimo de corta de 35 cm. La estructura y composición de la selva queda asegurada, ya que de las 120 diferentes especies, solamente se están incluyendo nueve, además de que el 77% del número de árboles en la categoría de regeneración están representados por estas especies; en la categoría de repoblado el 47 % y 42 % en la categoría de reserva. Se estima que las comunidades desde 1998 hasta la fecha sólo han logrado comercializar el 30% del volumen potencial (Dirección Técnica OEPFZM 2008), por lo que el impacto en términos cuantitativos sería reducido, con presencia de número de árboles y área basal de estas especies en las categorías de regeneración, repoblado y reserva, que asegura su presencia en la estructura y composición de la selva.

4.Impacto económico, social y político

El 1.152 millón de durmientes requeridos, pagados a un precio de $ 1000/durmiente, entregados en el ejido, tendrían una derrama económica de 1,152 millones de pesos (57.6 millones de dólares). Considerando la inversión de 5 mil millones de dólares anunciada por Fonatur para el Tren Maya, los durmientes de madera representan solamente el 1.15%. Con una generación de 9,000 empleos totales (directos e indirectos), por un tiempo de ocho meses. Todos los ejidos que cuentan con permiso autorizado por SEMARNAT le van a entran, ya que la mayoría no vende ni el 50% de su volumen autorizado. Hay ejidos pequeños que no venden nada del volumen autorizado, por lo que han desistido del Programa Manejo por qué no ven el negocio, lo que pone en riesgo el cuidado, protección y conservación de la selva, dado que el manejo forestal implica la participación de los productores en la prevención de incendios forestales, evitar la deforestación, vigilar que no exista corta clandestina, entre otros aspectos.

Si lo que pretende el Tren Maya es verdad, esta alternativa de promover la producción y compra de durmientes de madera por Fonatur a las organizaciones forestales, representaría una prueba palpable de que efectivamente el Gobierno de la República tiene como prioridad a las personas, que la principal rentabilidad es el bienestar social, generando una derrama económica local. De otra forma, esto sería una prueba de que el discurso es solo eso, palabras sin hechos.

5.Bibliografía consultada

1. Fernando Damián y Elia Castillo. 2019. Citado en Milenio. 11 de septiembre, 2019. https://www.milenio.com/politica/fonatur-obra-civil-tren-maya-comenzara-abril-2020.
2. Diario Oficial de la Federación. 2017. Norma Oficial Mexicana NOM-056-SCT2-2016, Para durmientes de madera. DIARIO OFICIAL, viernes 26 de mayo de 2017. México D.F.
3. Dirección Técnica OEPFZM. 2008. Tabulador de costos de producción de madera en rollo (Blandas, duras y preciosas). Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, México.
4. Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) – Idom. 2013. Ingeniería de Detalle Proyecto Extensión Biotren a Coronel. Análisis comparativo técnico – económico entre vías en base a durmientes de madera u hormigón. Argentina. 38 p.
5. Martínez y Agosta, 2008. Ingeniería del transporte I. Transporte ferroviario. Unidad 2. Infraestructura - La vía férrea. Universidad Católica Argentina. Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas e Ingeniería. 23 p.
6. Rafael Monte 209. Citado en Milenio. 21 septiembre 2019. https://www.milenio.com/politica/amlo-promete-campeche-tren-maya-construira
7. Rebollar D. S., Santos J. V. y May E. J. 2005. Diagnóstico de la producción y comercialización del durmiente en tres ejidos de la Organización de Ejidos Productores Forestales de la Zona Maya de Quintana Roo. Mimeo.
8. Roberto Valadez. 2019. Citado en Milenio. 10 septiembre, 2019. https://www.milenio.com/negocios/tren-maya-licitacion-construccion-lanzara-2020-fonatur
9. Rogelio Jiménez Pons, 2019. Citado en Aristegui noticias. 4 septiembre, 2019. https://m.aristeguinoticias.com/0409/mexico/fonatur-alista-licitacion-de-rieles-para-el-tren-maya/.
10. Santos Jiménez, V. 1997. La organización campesina y su importancia en la autogestión y manejo de los recursos forestales: Una experiencia en la Organización de Ejidos Forestales de la Zona Maya. Tesis de Licenciatura. Universidad Autónoma de Chapingo, Departamento de Bosques. Chapingo Estado de México. 160 p.
11. Santos Jiménez V. 2010. Organización y tecnologías alternativas de arrastre y aserrío para el desarrollo: Experiencia y perspectivas en la zona maya de Quintana Roo. Tesis de maestría en ciencias. Universidad Autónoma Chapingo. Chapingo, Estado de México. 159 p.
12. Sheila Navarro. 2019. Citado en diario de Yucatán, 17 de septiembre de 2019. https://www.yucatan.com.mx/merida/dan-aval-al-tren-maya.


 

Por: Dr. Jorge Antonio Torres Pérez ; Dr. Zazil Ha Muic kac García Trujillo ; M.C. Victoria Santos Jiménez e Ing. José Antonio Arreola Palacios


 

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